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José López Araque, conocido como Jose Araque (con tilde es como se referían a su padre en casa), es un cercano y transparente periodista de La Roda, Albacete, enamorado de su profesión. Licenciado en la Universidad Complutense de Madrid, a sus 33 años, ya atesora 13 en la profesión. Redactor, guionista, reportero, articulista, creador de vídeos corporativos y colaborador en el departamentos de prensa, actualmente disfruta de su trabajo en el programa de Telecinco Ya es mediodía. Sus grandísimas cualidades como persona le han llevado a trabajar por amor al arte, siendo monologuista para conseguir fines benéficos.

Pero por encima de todo, Araque es pasión. Su fuerza, y sus ganas de vivir cada día con la mayor intensidad posible se contagian con cada historia que cuenta. Y esa capacidad suya de decir y de contar, que nos empuja a creer que todo es posible si se lucha por ello, es la que disfrutamos en febrero en una gran charla en la UCJC.

Hoy queremos compartirla con todos vosotros.

Pregunta: ¿Podrías decirnos tres palabras que te definan?
Respuesta: Uf eso no me lo esperaba… Maniático, autoexigente y trabajador.

P: ¿Y una cualidad y un defecto de tu forma de ser?
R: Una cualidad que creo que tengo, que además viene heredada de mi padre, es que creo que hago sentir cómoda a la gente cuando está conmigo. Un defecto que tengo es que me cuesta mucho perdonarme los errores; soy muy de auto-flagelarme cuando me equivoco en algo. Soy más exigente conmigo mismo que con los demás y eso tampoco está bien, porque algunas veces no está de más decir algo bueno de ti mismo.

P: ¿Cómo resumirías los inicios de tu carrera?
R: Empecé a trabajar en televisión con 21 años. Estaba estudiando periodismo en la Complutense y por aquel entonces trabajaba como teleoperador en Banca Telefónica, «Bankinter buenos días le atiende José López en qué le puedo ayudar” (entre risas). Empecé a trabajar en televisión y la verdad es que no se si me han pasado las cosas por suerte o por estar en el momento oportuno. Tengo una amiga que trabajaba de reportera por aquel entonces en Telecinco en un programa que se llamaba El Buscador de Historias; este programa duplicó su edición y mi amiga me comentó que estaban buscando gente. Mandé el currículum pensando «ni de coña me van a llamar porque yo no he hecho nada en tele, vete tú a saber”, pero me llamaron, fui a la entrevista y me senté con la subdirectora y la dije: «mire yo no tengo ni idea de qué va esto pero tengo muchas ganas de trabajar«. Yo creo que dijo «este es un chaval para explotar«.

Trabajé cuatro años en esa productora, Mandarina. Después de El Buscador vino Díselo a Jordi, un programa de testimonios. Te aseguro que trabajar en testimonios en televisión es lo más duro que hay porque dependes de la gente, hay historias muy complicadas detrás. Después del zapping, El Coleccionista de Imágenes, enlacé con el segundo magazine que hice que se llamaba ¿Por qué no te callas?, solo duró unos meses (entre risas) esa es la tónica de la televisión. Cuando esto acabó, enganché con Está Pasando, un magazine diario que duró año y pico. Cuando terminó, me incorporé a lo que después se conocería como Qué Tiempo Tan Feliz, con Mª Teresa Campos; después me pasé a Antena Tres. Participé en Tal cual lo contamos y posteriormente fui guionista en Mi Casa Es La Mejor. Cuando acabó estuve en paro unos meses, (entre risas) ya sabes, otra tónica del medio… Me contrataron para un documental que se llamaba Los Rostros Del Olvido. Es de las cosas que más valoro en mi carrera porque este documental era con víctimas del 11M. Como experiencia fue muy duro pero, a la vez, muy gratificante. Generalmente los mayores retos son los más satisfactorios.

P: ¿Por qué elegiste la carrera de periodismo? ¿Tenías alguna otra opción en mente?
R: Mira, es vocacional; este curro que tenemos nosotros, con las de horas que echamos, con las de cosas que pasamos y demás… o te gusta, u olvídate. Cuando acabé el instituto, tenía dudas de hacer ciencias puras o qué hacer. Tenía decidido que iba a hacer periodismo, pero me entraron dudas…  Así que me preparé las asignaturas de ciencias en una academia en verano, y me saqué el Bachillerato en ciencias, sin embargo, acabé haciendo periodismo pese a que mi padre me cuestionara el por qué, yo le decía «pero a mi me gustaba, ¿qué hago?». Yo recuerdo que de pequeño quise ser corresponsal de guerra, así que imagínate las risas de mis amigos cuando me vieron trabajar con “las Campos” (risas). Todos los que trabajamos en los medios al final hemos hecho muchas cosas pero yo siempre he intentado que mi currículum sea lo más completo posible.

P: ¿Crees que en algún momento cambiará el periodismo?
R: El periodismo es algo que cambia todos los días, el tratamiento que se hace de la información ahora no es el que se hacía hace 10 años, hace unos años podíamos decir tremendas burradas y no pasaba absolutamente nada y ahora hay que andarse con cuidado. ¿Seguirá cambiando el periodismo? Sí. Sigue cambiando el consumo de información, hace unos años todo el mundo veía la tele, hoy por hoy la gente lo ve en internet. Posiblemente el modelo de televisión generalista al que estamos acostumbrados ahora cambiará y será un modelo de tele distinta, igual acabaremos todos en canales más chiquititos haciendo cosas que nos gusten más o en otra cosa, vete tú a saber. En este curro hoy tienes trabajo y mañana no, entonces cuantos más palos tengas más fácil será que te puedas enganchar a otra.

P: ¿Quisiste tirar la toalla en algún momento? si es así, ¿qué te motivó a seguir?
R: Pues mira, tirar la toalla no. Siempre tuve claro que me quería dedicar a esto. Si que es cierto que siempre he buscado estar cómodo. Durante mucho tiempo valoraba tener trabajo para ganar dinero y ser independiente, pero llegó un punto en el que empecé a valorar qué me aportaba el trabajo que yo hacía; ahí fue cuando me retiré de la tele y empecé como autónomo. Pero bueno, al final, yo hago por ser feliz cada día y hoy tiro con esto, mañana… (risas) Hay casos como el de Gabriel (el pescaito) que cómo no, te afectan. Yo creo que si las historias que contamos no nos afectaran no seríamos buenos periodistas; para contar las historias también hay que vivirlas, si empatizas con la gente lo estas contando bien. Aunque en esos momentos te sientes débil y quieres tirar la toalla, sabes que son gajes del oficio.

P: ¿Qué dirías tú que se necesita para triunfar en el periodismo?
R: Si te pones en la piel del otro y te planteas cómo te gustaría tratar una información si te pasara a tí, lo vas a hacer bien. Si no, se corre el riesgo de contar una historia de una manera que creo que no es justa, ni para la gente que las sufre y mucho menos para nosotros, sobre todo si quieres dar una imagen de periodista serio.  

P: ¿Qué consejos darías a alguien que quiere dedicarse al periodismo?
R: Tienes que saber preguntar. Algo que Paco Lobatón me enseñó desde el primer día es que «somos periodistas, no somos detectives«, nosotros contamos lo que se pueda contar, pero hay que tener muchísimo cuidado porque hay determinadas informaciones que lo que pueden hacer es cargarse una investigación.

P: ¿Alguna vez te has arrepentido de algún trabajo has desempeñado?
R: No. Soy de los que piensan que todas las experiencias suman. Si hubiese hecho cosas de manera distinta; precisamente por la experiencia que tengo, eso hizo que llegara un momento en el que me bajara del carro para decir «lo siguiente que haga en tele me tiene que sumar«, pero no me arrepiento de nada de lo que he hecho. Hay cosas que digo «madre mia» pero bueno, al final te ríes. ¿Me volvería a vestir de bandolero? Seguramente no (risas). No me arrepiento de nada de lo que he hecho, sí que creo que todo suma y, sin embargo, sabes qué cosas no te gustaría hacer, si mañana tengo que hacerlo porque no me queda otra pues lo haré, somos trabajadores.

P: ¿Cuáles dirías que han sido tu mejor y peor momento como periodista?
R: Uf, en mi caso mis dos peores momentos son mis dos mejores. Yo recuerdo cuando acabó lo de Gabriel, cogí y me fuí a Shanghai. Nunca he hecho un vuelo tan largo solo, pero es que después de pasar lo de Gabriel… Pero bueno, los dos casos que profesionalmente más se me han valorado han sido los de Gabriel y Julen. Yo siempre tengo la sensación de que podría haber hecho las cosas mejor porque soy muy autoexigente pero si mis jefes están contentos pues yo porqué no voy a estarlo. A lo mejor, donde más feliz he sido aunque también fue complicado, fue en Volverte a Ver cuando hacía guión, porque me permitía jugar y sobre todo tener un horario y una tranquilidad.

P: Resume en una palabra lo que el periodismo significa para ti.
R: Creo que el periodismo sería una relación amor-odio. Quiero tanto a mi profesión como me saca de quicio mi madre (risas). Reconozco que muchas veces me he hecho la pregunta de si merecía la pena, y la respuesta siempre ha sido que no iba a encontrar nada que me hiciese más feliz.

Patricia Garrido Moreno, Andrea Hernández González y Adriana Silva Moreira.
Alumnas de Protocolo y Organización de Eventos.

 

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