La esencia del organizador de eventos

Vatel (2000) es una película que muestra a la perfección el duro trabajo de un organizador de eventos. A continuación, he hecho un análisis sobre la tarea que conlleva esta profesión a partir de los acontecimientos de la película.

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“Vos sois el estratega, el plan de batalla es cosa vuestra”,

Así arranca Vatel (2000) una película dramática basada en la vida de François Vatel, un brillante maestro de ceremonias del arruinado Príncipe de Condé y con un reparto de lujo entre los que destacan Gerard Depardieu y Uma Thurman. Esto es precisamente lo que, a mi juicio mejor resume la profesión del organizador de eventos.

En Vatel se muestra  el duro trabajo de un organizador de eventos. A continuación, a partir del argumento de la peli he desarrollado un artículo sobre las bases de cualquier organizador de eventos.

Para saber más sobre la película visita este artículo.

La primera escena de la película consiste en Vatel escribiendo una carta sobre cómo se tiene que llevar a cabo la organización del evento, lo que coincide con la nota de protocolo que se enviaría en una invitación moderna.

Además, asegura que irá al lugar del encuentro para tomar el control de la organización. Una vez allí se pasa una semana sin dormir para supervisar al detalle todos los aspectos que se van a desarrollar en los días del evento.

Tal vez siendo exagerado con respecto a un organizador de eventos actual, perode igual manera muestra de forma precisa las partes más relevantes de esta profesión.

En primer lugar, deja claro a lo largo de todo el filme que lo primero que se necesita para trabajar en el mundo del protocolo y la organización de eventos es una fuerte vocación, pues se trata de un empleo por el cual se hacen numerosos sacrificios.

También son necesarias dotes innatas como el don de gentes y la extroversión para poder comunicarse de forma asertiva y precisa con gente de cualquier índole, desde el mismo rey de Francia hasta un niño que trabaja en las cocinas.

Además hace falta tener una alta capacidad de improvisación y creatividad, como se ve en la persona de Vatel, que arregla problemas que a simple vista parecen imposibles de solucionar con ideas simples y muy creativas.

Y por último, pero no por ello menos importante, para ser un organizador de eventos es necesario tener mucha, muchísima paciencia.

Tanto en la película como en el trabajo de organización de eventos aparecen dificultades imprevisibles que puede parecer que escapan de nuestro alcance pero que debemos solucionar.

Es el deber de la persona que organiza el evento buscar una solución apropiada que satisfaga las necesidades sin interferir en el correcto desarrollo de un acto.

Cuanto más inteligente, creativa y experimentada sea la persona a cargo de un evento, mejor podrá llevarlo a cabo y mayor éxito obtendrá a cambio.

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Para hablar sobre quién soy, imagino que lo que todo el mundo espera es que empiece por mi nombre. Soy Sandra. Pero eso no es quién soy, porque, “¿Qué hay en un nombre? ¡Lo que llamamos rosa exhalaría el mismo grato perfume con cualquiera otra denominación!”. Eso es de Shakespeare. Por lo tanto, yo sería Sandra aunque no me llamase Sandra. Entonces, ¿quién soy? Soy una mezcla de las circunstancias que he tenido, las personas a las que he conocido y las decisiones que he tomado. La mejor de todas fue convertirme en actriz. Siempre he amado el teatro y espero poder formar parte de ese mundo mucho tiempo. Además, aún no lo soy, pero pronto seré organizadora de eventos, y tendré una forma más de transmitir emoción a la gente que me rodea.

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